El pasado viernes, decidí visitar el conocido bar cervecero "The Garrison Beer" en Av. San Martín 4800, Rosario. Aunque mis expectativas eran elevadas, lo que hallé fue una experiencia culinaria tan desastrosa que me hizo cuestionar si me encontraba en el lugar correcto.
Comencemos por el principio: la atención al público. La camarera, si es que se le puede llamar así a alguien más interesado en revisar las notificaciones de su Instagram que en tomar mi orden, tardó 15 minutos en acercarse a mi mesa. Y cuando lo hizo, en lugar de presentar la tradicional carta de precios, nos mostró un código QR que debía escanear con el celular. ¿Choca la modernidad con la comodidad del cliente? Claro que sí, especialmente para aquellos que salen sin celular o no se llevan bien con la tecnología.
Al solicitar una recomendación, la camarera demostró un desinterés tan evidente como su falta de conocimiento sobre el menú. Su respuesta, un genérico "todo lo que está en el menú", reveló la superficialidad de su conexión con la oferta culinaria del lugar. Parece que memorizar el menú es muy trabajoso.
Opté por una pizza de mozzarella y una cerveza negra stout con maní. Y aquí empezó el festival del desacierto. La cerveza llegó a la mesa tibia, como si fuera la orina de alguien. El maní, para mi horror, llegó mojado. ¿Cómo se las arreglaron para arruinar algo tan simple como servir maní?
Después de una espera interminable de 47 minutos, finalmente llegó la pizza, o al menos eso pensé. Resultó ser una especie de prepizza sin mozzarella, adornada con queso cremoso, pimentón y orégano. Una aberración culinaria sin sabor, sin gusto, sin amor y recocida en la base.
Ante tal despropósito, llamé al encargado, un joven que mostró la misma indiferencia que la camarera. Su excusa fue que las pizzas se cocinan en una carlitera, y ni siquiera demostró el más mínimo interés en remediar la situación. La higiene del lugar tampoco merece elogios, con baños sucios y suelos que parecen una pista de patinaje.
En resumen, The Garrison Beer se presenta como un lugar para jóvenes sin pretensiones y con ganas de malgastar dinero en algo que no ofrece nada que valga la pena. Una experiencia culinaria para olvidar, a menos que tu idea de un buen momento incluya cerveza tibia, maní húmedo y pizzas que hacen llorar a la tradición italiana.
CALIFICACIONES
- 🍴Comida:

- 🔔Servicio:

- 💲Calidad/precio:

- 🎦Ambiente:

